Oliver Detectives Privados

Había una vez un cuento de desencantar

Había una vez
un cuento
de desencantar

Vivir con la desgracia de la desaparición de alguien que nos es cercano es un peso demasiado grande para soportar. La incertidumbre de lo que ha sucedido, la vida puesta en stand by, esperando siempre el día en que alguna noticia llegará sobre la persona que de la nada dejó de formar parte de nuestro  mundo cotidiano. Es complicado conseguir vivir con este dolor, es difícil aprender a sonreír nuevamente y es completamente imposible olvidar lo que pasó.
 
No obstante, por increíble que parezca, hay casos insólitos relacionados con desapariciones en las cuales las personas simplemente deciden desaparecer y desistir de la vida que tenían sin pensar en sus consecuencias ni en el dolor que pueden causar a quienes dejan atrás. Uno de estos casos ocurrió en los Estados Unidos, en 1970.
Una madre soltera abandonó su hogar y nunca más regresó dejando a su hija de 15 años después de una discusión familiar. En 1996 se descubrieron restos humanos enterrados y aunque no lograron hacer las pruebas de ADN la policía determinó que eran los de la mujer desaparecida. Durante 13 años el misterio sería caso cerrado pero en 2009, con el uso de más avanzadas técnicas de análisis de ADN se llegó a la conclusión que los restos pertenecían a otro individuo. Con este desenlace se decidió abrir nuevamente las investigaciones en búsqueda de la mujer desaparecida. Cuarenta años después de su desaparición la policía dice haberla encontrado, con 84 años y una nueva familia (había tenido 14 hijos) aunque no queda claro lo que ha hecho durante las últimas décadas ni los motivos para desaparecer repentinamente.
 
 En estos casos y en muchos más hay que tener claro que no todo es lo que parece.
 
 
Sindia Alves y A. Oliver
Antropóloga y Detective 
de Detectives Oliver

Deja un comentario